Tenemos una buena amiga, Kate, que hace un par de años se fue a vivir a Dorchester. Teníamos ganas de verla, así que decidimos hacerle una visita a ella y a su marido David con La Gringa. A pesar de que ya era septiembre, estaban todos los campings a tope y sólo pude encontrar sitio en un camping en Sparkford, a unas 25 millas de Dorchester.
Llegamos al camping el viernes por la noche y nos encontramos una parcela para La Gringa estupenda, muy grande, de muy fácil acceso, tenía incluso una mesita de madera con un par de bancos junto a la parcela, de lujo!! Una cosa curiosa es que era un camping sólo para mayores de edad, no se admitían niños. Me gustó mucho el sitio, sin duda volveremos
Al día siguiente habíamos quedado por la noche con estos amigos, así que aprovechamos el día para hacer un poco de limpieza y arreglar algunas cosas que estaban pendientes. Por fin conseguimos que funcionase la lavadora, había un grifo escondido que no sabíamos que existía y que estaba cerrado. Cuando lo abrí por fin conseguimos ponerla en marcha.
Al día siguiente habíamos quedado por la noche con estos amigos, así que aprovechamos el día para hacer un poco de limpieza y arreglar algunas cosas que estaban pendientes. Por fin conseguimos que funcionase la lavadora, había un grifo escondido que no sabíamos que existía y que estaba cerrado. Cuando lo abrí por fin conseguimos ponerla en marcha.
Por la tarde cogimos las bicis y nos fuimos a Castle Cary, un pueblo cercano bastante chulo. El paseo en bici se nos dio fenomenal y las bicis eléctricas se portaron como unas campeonas. Sobre las 6 vinieron ya estos amigos. Habíamos quedado bastante pronto porque el camping cerraba sus puertas por la noche a las 9 y tenían que haber salido antes de esto, así que planeamos una cena temprana (para los horarios españoles). La cena estuvo estupenda y fue un placer poder compartir este tiempo con ellos.
La entrada al parking efectivamente no fue nada complicada y pudimos dejar La Gringa bien aparcadita y coger las bicis, pero antes de llegar allí tuvimos que pasar por unas calles bastante complicadas y estrechas, aunque afortunadamente no encontramos ningún tráfico de frente y no tuvimos problemas. Bajamos toda la cuesta hasta Montacute e hicimos una buena visita a la casa. Después de comer con estos amigos nos despedimos y emprendimos el camino de vuelta. El camino era bastante empinado pero aún así conseguimos subirlo bastante bien con las bicis eléctricas.
Como en el camino de ida habíamos pasado por unos sitios bastante estrechos, miré el mapa y vi que siguiendo en la dirección contraria podíamos llegar también a la carretera que nos interesaba y el camino no parecía muy complicado. Pero no miré el Street View y ahí estuvo el error. Porque poco después de salir, el camino comenzó a estrecharse y estrecharse y comenzamos a tener un montón de coches viniendo en dirección contraria. Fue un lío de mil pares de narices, cabíamos por los pelos, los otros coches eran torpes y no se apartaban lo suficiente (hubo incluso uno que por sus santos huevos dijo que no se movía, que cabíamos, me dieron ganas de llevarme su retrovisor). Sudamos la gota gorda, sobre todo Puri que lo pasó fatal. Cuando un rato largo más tarde conseguimos por fin llegar a una carretera más ancha juramos que nunca más cogeríamos un camino sin estudiarlo previamente. Pero bueno, no hubo ningún incidente y conseguimos sortear el problema.



No hay comentarios:
Publicar un comentario