Por fin La Gringa!


Ahora que ya teníamos claro lo que queríamos me apunté a un par de grupos de Facebook, entre ellos uno muy interesante llamado American RVs and Motorhomes UK donde se reunían los dueños de auto-caravanas americanas en el Reino Unido. Un día vi un anuncio de una auto-caravana que tenía muy buena pinta y que estaba muy bien de precio. Así que se lo comenté a Puri sin ninguna otra intención más que que le echase un vistazo. El caso es que Puri la vio y me dijo, no muy en serio, "¿Y por qué no la compramos?"

Yo hasta ese momento no me lo había planteado realmente en serio pero después de lo que me dijo Puri me pasé toda la noche dándole vueltas. Y al día siguiente se lo dije a Puri y le propuse que lo mirásemos en serio. Hablamos con los dueños de la auto-caravana, nos confirmaron que seguía disponible y nos plantamos a verla el próximo fin de semana.

Y nos gustó un montón: tenía todo lo que requeríamos: muy buenos espacios con dos slide-outs, mucho espacio de almacenamiento, cocina y baños completos con una nevera de muy buen tamaño, generador, doble calefacción y aire acondicionado, motor convertido a LPG... Y aunque era del 2001, no tenía muchas millas, sólo unas 30,000. Y el precio era estupendo, unas 10,000£ menos que modelos similares que yo había visto a la venta. Lo malo es que era más grande de lo que nos habíamos propuesto inicialmente, 37 pies y 9 toneladas. Y este segundo dato implicaba que nos teníamos que sacar el carnet C de camión. Pero decidimos que era una muy buena oportunidad y que había que aprovecharla.

Así que les dijimos que estábamos interesados en comprarla pero con dos condiciones: necesitábamos encontrar si había alguien dispuesto a asegurarla (dado que todavía no teníamos el carnet) y que queríamos que viniese un experto a hacer una inspección para comprobar que estaba todo correcto. Nos dieron una semana extra para conseguir estas dos cosas y nos pusimos en marcha.

Lo del seguro estuvo bastante complicado. Pregunté en un montón de aseguradoras y la respuesta en todas era la misma: "tienes que tener por lo menos dos años de carnet". Y nosotros ni siquiera nos lo habíamos sacado todavía! Pregunté en el grupo de Facebook y alguien sugirió que preguntase en la NFU (National Farmers Union), les llamé y por fin me confirmaron que nos podían hacer el seguro con el carnet recién sacado. Un obstáculo menos gracias a los granjeros!!

Y lo de la inspección tampoco fue sencillo: inicialmente contacté con un tipo que ofrecía este servicio pero el día que iba a ir me llamó y me dijo que se había hecho daño en la mano y que no podía conducir. Corriendo intenté encontrar otra alternativa y finalmente di con unos que pudieran ir a verla. Recibimos el informe y, aunque encontraron algunas cosas menores, en general era positivo, así que adelante!!

Hablamos con los dueños y el fin de semana siguiente nos plantamos de nuevo allí y cerramos la operación. Los antiguos dueños se despidieron con pena, llevaban varios años viviendo en la caravana y sólo la dejaban porque tenían una niña pequeña y necesitaban mudarse a algo más amplio. Por fin era nuestra!! Ese mismo fin de semana la bautizamos. La llamaríamos "La Gringa" por su origen americano. Y ese fin de semana pasamos también nuestra primera noche y estuvimos genial. Leo vino con nosotros y durmió en la cama plegable del salón. Comprobamos que el colchón no estaba en su mejor estado, así que salimos ya con la primera cosas que había que reponer.

Por cierto, ese fin de semana también visitamos Birmingham que está bastante cerca de donde estaba la auto-caravana y nos pareció una ciudad bastante fea, con unas partes antiguas horrorosas y una parte moderna que era un caos, llena de carreteras gigantes y edificios modernos que parecía que los habían dejado caer sin ton ni son. La ciudad más fea que hemos visto en Inglaterra hasta ahora.



Nuestro primer viaje en auto-caravana


Mucho mirar y estudiar sobre auto-caravanas pero el caso es que ninguno de los dos habíamos hecho nunca un viaje en uno de estos bichos. Así que decidimos ponerle remedio. Para la Semana Santa de 2018 nos alquilamos una auto-caravana (una normalita, no una americana). No nos salió nada mal de precio, 70 libras al día, que creo que está muy bien. Elegimos a propósito un modelo como los primeros que nos habían gustado, con un salón en forma de U, a ver qué tal nos iba con él.

Así que fui a recoger la caravana el jueves por la tarde (aquí las fiestas son el Viernes Santo y el Lunes Santo) y la dejé aparcada delante de casa. El viernes por la mañana estábamos con todo el lío de llevar todas las cosas que nos queríamos llevar a la caravana y cuando estamos más o menos listos para salir, me doy cuenta de que, de alguna forma, me las he arreglado para dejar la caravana cerrada, con las llaves dentro y el motor encendido!!! Desastre!!! 

Llamamos a la compañía de alquiler a ver si tienen otras llaves pero, claro, es fiesta y no hay nadie. Mientras Puri busca alguna otra solución yo intento con un destornillador a ver si puedo forzar el cierre de una de las ventanillas de atrás. Cuando estoy a punto de conseguirlo, la ventanilla se raja por la mitad y queda partida en dos. Más desastre todavía!!! Por lo menos puedo abrir la ventanilla. Como está muy alta, necesito ir a casa y traer la escalera para poder subirme y entrar dando una deshonrosa voltereta. No quiero imaginar lo que pensarían los vecinos si alguno me estaba viendo. Al final la broma de la ventanilla nos acabaría costando más que el alquiler de la caravana, pero qué se le va a hacer!!

Salimos finalmente y tiramos para Gales del sur. Pasamos cuatro días maravillosos, viendo paisajes impresionantes y disfrutando como niños pequeños. Lo de llevar la auto-caravana es una delicia. Hace un tiempo bastante malo, con mucho viento y frío y da muchísimo gustito después de un paseo por las playas y acantilados el llegar a tu auto-caravana y poder prepararte algo calentito. Como reyes!!

Lo que no nos convence nada es el modelo de la auto-caravana. El salón en U mola mucho pero todos los espacios son tan pequeños! Sólo con lo que llevamos para estos cuatro días casi llenamos todos los cajones y armarios. Y la nevera es enana, a duras penas nos caben las cosas para estos pocos días. Todo esto nos refuerza en nuestra idea de que necesitamos algo mucho más grande si realmente queremos pasar temporadas largas en ella.

En resumen, una experiencia genial (si descontamos el detallito de la ventana...) que confirma que nos gusta mucho esto de viajar en la auto-caravana, pero que también confirma que tenemos que centrarnos en los modelos más grandes tipo americano.

Y la luz se hizo...


Seguíamos más perdidos que un pulpo en un garaje pero de pronto un día, mirando un blog de una pareja que se había pasado 20 años recorriendo Europa en una auto-caravana, me enteré del concepto de auto-caravana americana. Después de investigar un poco estos modelos me di cuenta de que eran justo lo que nosotros necesitábamos!! Las ventajas que tenían:

- Espacios amplios y mucha habitabilidad, con un equipamento espectacular: baños completos, cocinas completas, grandes neveras, algunas con lavadora y todo
- Realmente diseñadas para vivir en ellas, no sólo para vacaciones
- Con un invento genial: los slide-outs. Son partes laterales de la caravana que, una vez que esta está estacionaria, puedes hacer que salgan hacia los lados. De esa forma el espacio habitable se hace mucho más grande, convirtiéndose en auténticas casas.
- Unos precios muy razonables. Ya que no es lo que busca el gran público, la demanda no es tan grande y los precios son más ajustados. Enseguida vi que había muchos modelos en muy buen estado por un rango de precios de entre 30 mil y 40 mil euros, que era el rango que teníamos en mente

Las desventajas:

- Grandes motores americanos que gastan mucha sopa. Lo bueno es que la mayoría se han convertido para poder usar LPG (Gas licuado) que cuesta la mitad que la gasolina
- Todas pesan por encima de los 3,500kg, así que nos iba a hacer falta sacarnos el carnet de camión para poder conducirlas.

Por fin algo que estaba en la línea de lo que necesitábamos!!! Unos meses después nos acercamos a un sitio cerca de Oxford especializado en este tipo de caravanas y pudimos ver en directo unos cuantos de estos bichos. Nos gustó mucho lo que vimos y salimos pensando que nuestro modelo ideal estaba sobre los 30 pies, los de más tamaño se nos hacían un poco monstruos. Quién nos iba a decir que íbamos a acabar con un bicho de 37 pies y 9 toneladas!! :-)